Cortés reúne al actor con el director Paul Mignot y el guionista Nicholas Kazan. La producción busca llevar al cine una historia que pasó más de tres décadas enfrentándose a un problema: era demasiado grande y demasiado cara.
A Nicholas Kazan le ha tomado más de treinta años encontrar cómo llevar su versión de Hernán Cortés al cine. El obstáculo, según explica, siempre parecía ser el mismo: una historia demasiado grande y costosa. Ahora el proyecto tiene a Antonio Banderas como protagonista y una apuesta tecnológica para intentar resolver lo que durante décadas lo mantuvo esperando.
Banderas interpretará al conquistador en Cortés, una película dirigida por Paul Mignot, escrita por Kazan y producida por Utopai Studios y Ex Machina Studios. Las compañías anunciaron su participación este 12 de octubre y confirmaron que la producción ya está en marcha en París, con filmaciones adicionales previstas en España.

Una historia enorme que encontró otra manera de producirse
Según la presentación oficial del proyecto, Utopai utilizará herramientas de inteligencia artificial para afrontar las limitaciones de escala y presupuesto que habían impedido realizar la película. El estudio sostiene que los cineastas conservarán el control creativo.
Ese detalle explica por qué la IA aparece junto al nombre de Banderas en el anuncio. Las productoras describen un proceso que combina filmación tradicional con nuevas tecnologías de producción, con el actor interpretando a Cortés bajo la dirección de Mignot.
Todavía falta conocer qué partes de la película se realizarán con esas herramientas y cómo se integrarán con el material rodado. La promesa es hacer viable una producción ambiciosa; comprobar si esa combinación funciona en pantalla será otra parte de la historia.

Marina también está en el centro de esta versión
La trama comienza en 1519, cuando Cortés toma el mando de una expedición hacia Yucatán y parte de Cuba sin permiso. Tras desembarcar en lo que hoy es México, conoce a Marina, una mujer indígena esclavizada cuya capacidad como intérprete se vuelve indispensable para su avance.
La sinopsis sitúa a Marina como testigo de la transformación de Cortés: un hombre que utiliza alianzas frágiles, la fe y el miedo para impulsar la conquista, mientras crece su propia idea de grandeza. Esa descripción propone una relación que puede darle peso humano al relato, más allá del tamaño de sus escenarios.

Para el público mexicano, también abre una pregunta inevitable: desde qué mirada se contará una historia que sigue teniendo tantas lecturas. Kazan reconoce que varios de sus hechos son discutidos y plantea ofrecer una versión entre las muchas posibles, sin presentarla como una explicación definitiva de la conquista.
Banderas ya tiene el personaje y el proyecto parece haber encontrado cómo salir de su larga espera. Ahora falta ver qué hará con esa oportunidad: la tecnología puede ayudar a poner un mundo en pantalla, pero la relación entre Cortés y Marina tendrá que darle razones al espectador para quedarse dentro de él.
Estreno previsto: 2027,

