El actor protagonizará una película de acción ambientada en Japón en la que un antiguo campeón deberá enfrentarse a la yakuza para recuperar a su hija. Jeremy Zag dirigirá el proyecto y asegura que Van Damme llevaba años sin querer volver a este tipo de cine.
Hubo una época en la que poner a Jean-Claude Van Damme frente a una cámara significaba que tarde o temprano alguien iba a recibir una patada a una altura que para el resto de nosotros ya cuenta como acrobacia. Bloodsport, Kickboxer y Double Impact ayudaron a construir esa imagen, pero con los años el actor fue alejándose de aquel tipo de película de artes marciales que lo convirtió en una de las caras más reconocibles del cine de acción.
Ahora quiere regresar justamente ahí.
Deadline reporta que Van Damme protagonizará Katana, una película de acción ambientada en Japón y centrada en el mundo de la yakuza. El proyecto será escrito y dirigido por Jeremy Zag, creador de la franquicia Miraculous, y está siendo presentado por The Veterans a compradores internacionales alrededor del American Film Market.

Esta vez Van Damme no llega solamente a repartir golpes
La historia tiene algo de territorio conocido para cualquiera que haya visto suficientes películas de acción. Van Damme interpretará a un antiguo campeón mundial de combate que consiguió dejar atrás un pasado oscuro para concentrarse en su familia, hasta que su hija es secuestrada por la yakuza durante un viaje a Japón.
Eso lo obligará a volver a pelear y a entrar directamente en el mundo criminal japonés para recuperarla. La premisa inevitablemente recuerda a esas historias donde un hombre que juró haber terminado con la violencia descubre que su pasado todavía sabe perfectamente dónde encontrarlo, pero aquí hay una diferencia importante: Zag quiere utilizar esa fórmula para devolver a Van Damme específicamente al cine de artes marciales.
El director explicó que lleva alrededor de 30 años practicando karate Kyokushin y que trabajar con Van Damme es una aspiración que arrastra desde que el propio actor lo inspiró a entrar por primera vez en un dojo. Su intención es combinar algo de la fuerza de Bloodsport, la urgencia de Taken y la energía de John Wick, pero colocando en el centro la relación de un padre dispuesto a entrar al submundo criminal japonés para recuperar a su hija.
Van Damme llevaba años sin querer hacer otra película así
Ese quizá sea el detalle más interesante de Katana.
Según Zag, Van Damme llevaba años evitando regresar a esta clase de cine. El director asegura que terminó ganándose su confianza porque ambos comparten una formación en artes marciales y una manera similar de entender cómo debe sentirse un combate frente a la cámara.
Por eso Katana no está siendo presentada simplemente como otra película de acción con una estrella veterana. Zag habla del proyecto como la oportunidad de realizar una última gran película de artes marciales que celebre el género y, al mismo tiempo, funcione como homenaje a la carrera que Van Damme construyó dentro de él. Eso no significa que el actor haya anunciado su retiro ni que ésta vaya a ser necesariamente su última película; es la ambición que el director está poniendo sobre este proyecto.
Y para intentar que las peleas tengan algo más que edición rápida y dobles escondidos, el reparto incluirá auténticos competidores. Entre los nombres anunciados están Melsik Baghdasaryan, peleador armenio de MMA, y Cyril Benzaquen, campeón francés de muay thai y kickboxing.

Japón no será solamente el fondo de las peleas
Zag también quiere que la película aproveche el país como algo más que una localización. Ha explicado que su interés por el anime japonés influyó anteriormente en la creación de Miraculous y que ahora quiere llevar esa fascinación hacia un terreno completamente distinto, utilizando la belleza, el lado oscuro y las tradiciones marciales de Japón dentro de la historia.
El código de honor samurái y los enfrentamientos con katana formarán parte de esa idea. La producción estará a cargo de Division Z junto con la compañía japonesa Wowow Bridge, que ha trabajado apoyando producciones internacionales filmadas en Japón y tiene entre sus créditos a Tokyo Vice.
El rodaje está planeado para abril, mayo y junio de 2027, con filmaciones en Japón, Francia y Los Ángeles. The Veterans manejará las ventas internacionales, mientras CAA Media Finance representa los derechos en Estados Unidos; por ahora no existe una fecha de estreno anunciada.

Volver a Van Damme también significa volver a cierto tipo de película
Lo interesante será descubrir qué versión de ese viejo cine de artes marciales quiere recuperar Katana. Copiar una película de Van Damme de finales de los ochenta probablemente tendría poco sentido hoy, pero esconder todo aquello que hacía especial a Van Damme detrás de una película de acción genérica tampoco parece ser la intención.
Zag está mencionando directamente Bloodsport mientras habla de Taken y John Wick, y quizá ahí se encuentra la combinación que está buscando: aceptar que han pasado décadas, utilizar la edad y experiencia de Van Damme como parte del personaje y después dejarlo volver a hacer aquello por lo que buena parte del público empezó a verlo.
Van Damme pasó años sin querer regresar a este tipo de película. Si Katana realmente consigue llevarlo de vuelta a sus raíces, no necesitamos que vuelva a tener 28 años ni que intente convencernos de ello; basta con que cuando empiece la pelea todavía reconozcamos al tipo que consiguió que toda una generación intentara hacer un split en lugares donde definitivamente no debía hacerlo.

